miércoles, 21 de diciembre de 2011

De vez en cuando.

En los momentos en que estoy mas sola, 
es cuando mas regreso al pasado.
Me enredo en el pasado, me envuelvo en el pasado, me abrigo en el pasado...
Me siento calientita, y cómoda y tranquila en el pasado.
Puedo volverme frágil, y pequeña
Y jugar, y bailar y sólo ser pasado...
Y es entonces cuando el pasado ya no quiere soltarme,
pero yo debo volver
debo volver a mi lugar,,, a mi aqui y mi ahora,

Y el pasado que se ha adherido a mi piel, me desgarra,
y tengo que arrancarme ese pasado, para no quedarme atrapada alli para siempre,
porque tengo que volver a mi tiempo,
y como duele desprenderme de mi pasado
y dejarlo ir, y saber que no vuelve...
 
Que ya no soy quien era, 
que hay otra yo en ese pasado,
y yo soy del presente, y tengo que irme.
Y dejar ese trocito de mi vida en su lugar.
En el pasado.

Y volver al presente frío e incierto, que me aterra.
A ese presente en que me siento sola.
Pero no es la soledad la que me asusta,
sino el presente...

Y el pasado y yo nos hacemos cómplices.
Y seguimos viéndonos,
a escondidas, sin que nadie lo sepa, sin que nadie lo note,
y dejamos de vernos y nos extrañamos
y el pasado no me suelta, ni yo quiero soltarlo.
Entonces pienso, que vivo en el presente,
pero tengo nudos en el pasado.

Y me pregunto qué hacer con los nudos.
soltarlos, cortarlos, dejarlos... y mientras los deje
se van haciendo mas fuertes. Entonces siento, que no puedo
que no soy capaz, que no tengo fuerza
de soltarme del pasado...
que soy fragil y pequeña
que me abraza, que me vence, que me ahoga,
y que me muero...

Y despierto jadeando en el presente, huyendo de su sombra
huyendo de mi sombra...
huyendo del presente al pasado y del pasado al presente.
Y vuelvo a dormir,
y a soñar con el pasado...