sábado, 22 de junio de 2013

Nostalgia onírica.

Soñé con mi mami.
Yo entraba a su casa, la que compartíamos. Muy tarde, a la hora a la que vengo de trabajar. La luz estaba encendida. Abrí la puerta y mi mami apareció de alguno de los dormitorios con cara de preocupación. 
-¡Mami! ¿qué haces despierta?
-Ay, mija. ¿cómo voy a dormir si usted no ha llegado? Uy no, tan tarde, qué barbaridad.

Absorta por tantas cosas que ella no sabía pensé. Pobrecita, ella no sabía que salgo a esta hora.
-Ahhh! ¡Es que tu no sabías mi horario! Ahora salgo siempre a ésta hora.

No me sentí mal por no haberle contado, porque parecía ajeno a nosotras contarle o no. No le pude contar hasta que entré en el sueño. Sí, mami: es una barbaridad.
Me alegró verla, como si nada hubiera pasado. Me alegró el día, un sueño tan real, nada había cambiado. Espero que sepás más de mí para el próximo sueño. Y si no, quizá mejor, pero que el sueño sea largo, para contártelo todo yo misma.