martes, 10 de septiembre de 2013

Encontrarse listo a la hora del juicio final.

No será la primera vez que escribo algo relativo al ocio.
Que me llamen egocéntricx por escribir cosas sobre mí; si a final de cuentas son las cosas que sé en primera persona las que tienen más valor verídico.
En fin. Antes de dar un primer paso hacia algo que se le ha venido dando vueltas, y esperando el momento oportuno; (el ciclo lunar, la casa en que está Venus). Es decir: generalmente son aspectos circunstanciales de nuestra propia vida, así que cuando damos el pequeño paso y tomamos la decisión de hacer algo productivo con nuestras vidas, descubrimos que la semana pasada terminaron las convocatorias.

Oh, Mea culpa!
Sí, pero entonces buscando soluciones, tratamos de encontrar más y más sitios donde o fue la semana pasada o vence mañana, y dada la situación ociosa en la que nos encontrábamos, no estaremos listos para someternos a un examen de admisión para el día de mañana!
(en especial cuando requiere de un entrenamiento físico).

La cuestión es que las circunstancias no habían tenido tan grande brecha como hasta ahora, así que, nos disculpamos por habernos dormido en nuestros laureles durante las vacaciones de todo el mundo. Sin embargo, tampoco las vacaciones hemos hecho algo sumamente interesante, puesto que no son de nuestro interés.  La gente se va y da igual. Se queda, y también.
Así que  decidimos seguir con nuestra vida, y al fin, cuando se hace la luz al final del túnel y nos encontramos jubilosos ante la oportunidad de cambio... se nos pasó el arroz.

Como decía mi hermana -me lo sigue diciendo- los ojitos bien abiertos.
Probablemente no habíamos tomado ninguna decisión antes, pero si el momento se acerca, hay que estar atentos. Este tipo de situaciones solo demuestran una cosa, que el día del juicio final, como estaremos en otras circunstancias y pensando en que no estamos listos, hay pocas probabilidades de que nos agarre confesados...

Así que, si tenemos pensado irnos por el camino estrecho, mejor ir viendo cuándo son las fechas en que la puerta está abierta, no vaya a ser, el diablo... que cuando nos decidamos sea el primer día que está cerrado.
¿y cuando vuelven a abrir? Pues el próximo año. Pilas pues.
Otro año más de descarrilamiento, y negro deambular ovino.

También estoy de acuerdo en que un año sabático no cae mal a nadie. Pero, esperar un año mas para volver a estudiar, ... uf. Es mucho tiempo, tomando en cuenta que la decisión se basaba en estudiar este año. Así que dado el caso, pasamos al plan B. Estudios no reglamentados, y los fines de semana dedicados a un negro deambular ovino.